martes, 8 de enero de 2013
Italia pretende gravar las bebidas gaseosas para favorecer los hábitos saludables
viernes, 16 de marzo de 2012
La mejor alimentación infantil para prevenir la obesidad
Durante mucho tiempo se ha debatido cuál es la mejor forma de introducir a los niños en los alimentos sólidos después de que dejan el período de amamantamiento. Los estudios hasta ahora se habían centrado en cuál es el mejor momento para dejar de amamantar y no cuál es la mejor forma de introducirlos a la alimentación. Ahora una nueva investigación revela que lo mejor es ofrecer a los bebés una selección variada de porciones pequeñas de alimentos sólidos -como bocadillos- y dejar que ellos elijan sus favoritos.
Esta libertad de elección, afirman los investigadores de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, no sólo tendrá un impacto positivo en la formación de hábitos sanos de nutrición, sino además protegerá al niño de una futura obesidad o sobrepeso.
as recomendaciones de los expertos sanitarios afirman que la mejor alimentación en los primeros meses de vida es la leche materna y el consejo para las madres es que amamanten a sus bebés durante seis meses. Pasado este período la forma tradicional de introducir a los infantes a la alimentación es darles purés o papillas variadas que la madre selecciona.
Pero el nuevo estudio, publicado en BMJ Open (Revista Médica Británica), encontró que es mejor dejar que sean los bebés los que elijan sus propios alimentos. Esta forma de introducir la alimentación sólida puede ayudar a mantener un peso sano y proteger contra la obesidad más tarde en la vida, agregan.

Selecciones sanas
El estudio siguió a 155 niños de entre 20 meses y 6,5 años, cuyos padres completaron cuestionarios detallados sobre los hábitos alimenticios y preferencias de sus niños.
Entre los infantes, a 92 se les permitió alimentarse solos (con las manos) con bocadillos de alimentos variados y 63 fueron alimentados por sus padres con papillas a cucharadas. Todos los niños recibieron durante el período de estudio alimentos de todos los grupos: carbohidratos, frutas y verduras, proteínas y productos integrales.
Los científicos sólo encontraron diferencias "significativas" en uno de los grupos alimenticios incluidos en el sondeo. Los resultados mostraron que los niños que se alimentaron solos solían comer más carbohidratos que los niños alimentados con papillas. Los carbohidratos eran los alimentos favoritos de estos niños. Sin embargo, entre los niños alimentados con papillas, los alimentos favoritos eran los dulces.
"Se observó esta preferencia a pesar del hecho de que junto con los alimentos dulces, los niños alimentados con papillas recibieron más a menudo carbohidratos, frutas y vegetales, proteínas y alimentos integrales que los niños que se alimentaron con bocadillos" afirman los autores.
Al final del estudio se encontró que más niños alimentados con papillas tenían sobrepeso o eran obesos que los niños que comían bocadillos solos, e incluso, cuando se tomaron en cuenta factores como los socioeconómicos, o el peso al nacer y el peso de los padres, siguieron observándose los mismos resultados.
Tal como señala la doctora Ellen Townsend, quien dirigió el estudio, "nuestros resultados sugieren que los infantes que se destetan con un enfoque de alimentarse solos con sus propias elecciones aprenden a regular su consumo de alimentos en una forma que conduce a un menor IMC (índice de masa corporal) y a una preferencia por los alimentos sanos, como carbohidratos".
"Esto tiene implicaciones en el combate del bien documentado incremento de obesidad en las sociedades contemporáneas", agrega.
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/02/120206_nutricion_bebes_obesidad_men.shtml
viernes, 17 de febrero de 2012
Obesidad infantil
Según investigaciones recientes, el crecimiento de la obesidad infantil en nuestro país es espectacular y altamente preocupante. Ha pasado en los últimos 15 años del 5% al 16% y este dato sólo es superado en la UE por Gran Bretaña.
Recordamos que la obesidad es la acumulación excesiva de grasa corporal y que normalmente se da cuando el peso corporal del niño supera el 20% del peso ideal según edad, talla y sexo.
Para muchas familias el tener un hijo gordito y lleno de pliegues constituye un orgullo y lo interpretan como una señal de que el niño está fuerte y lleno de salud, pero nada mas lejos de la realidad, los expertos en nutrición infantil opinan que lo importante no es que el niño esté gordo o delgado sino que esté sano y hay que recordar que en
Hay que pensar que este problema en la población infantil de hoy puede acarrear graves consecuencias en el futuro, ya que la siguiente generación podría tener una esperanza de vida menor que
El problema viene producido fundamentalmente por dos factores que son los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo. Sustituyendo el consumo de frutas y verduras, de legumbres y de pescado, por golosinas y bollería industrial y la actividad física por la televisión, el ordenador y los video juegos.
De todas formas la solución es fácil ya que dado que casi todos estos factores determinantes están relacionados con el estilo de vida (sin contar algunos casos producidos por factores patológicos o genéticos) sólo es necesario provocar un cambio de hábitos, en nuestros hijos, fomentando la buena alimentación y la práctica de actividad física para remediar y prevenir este problema. Obviamente el ejemplo de los padres es fundamental a la hora de provocar este cambio.

Es necesario hacerles ver que el juego y el deporte es algo divertido y que nos hacer sentirnos bien y llenos de energía. Si al principio les cuesta se pueden proponer actividades o juegos para realizar con ellos, tan sencillas como salir a montar en bicicleta juntos o a caminar por el monte...también los deportes de equipo pueden ser un buen argumento ya que interactúan con chicos de su misma edad y no sólo mejoran su estad de salud física sino que a la vez mejoran su salud social, otro factor que con el exceso de TV y ordenador tampoco se ve demasiado favorecido.
