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miércoles, 1 de febrero de 2012

Disfrutando el esquí alpino

Aunque este año ya está comenzando la temporada de esquí, no es tarde para afinar algunos aspectos de la preparación física que nos permitan disfrutar más tiempo y con más seguridad de este deporte. Una buena semana en la nieve puede quedar totalmente frustrada, en los primeros días, si a causa de dolores o pequeñas lesiones, nos quedamos en “fuera de juego”.

Es necesario recordar que el esquí es un deporten exigente en cuanto a resistencia, tanto muscular como cardiorrespiratoria, a fuerza y también que a mayor nivel de flexibilidad mayor capacidad para ejecutar movimientos más ágiles y con mayor economía. No obstante, aquellas personas activas que durante todo el año mantienen unos hábitos saludables, sólo necesitan hacer algunas pequeñas adaptaciones a su programa de entrenamiento para poder disfrutar plenamente de una semana en la nieve.

La resistencia cardiorrespiratoria no solo permite satisfacer la demanda se oxígeno en los músculos activos durante descensos prolongados sino que además asegura el poder disfrutar de una jornada completa y estar en perfectas condiciones, tras un buen descanso, a la mañana siguiente.

Es muy difícil ejecutar acciones ágiles y elegantes si se carece de una buena movilidad articular y una adecuada elasticidad muscular, además de estar mucho mas expuesto a cualquier tipo de lesión. Un buen nivel de flexibilidad, permite esquiar mejor, mayor margen de maniobra y sufrir menos.

Durante un descenso todos los grupos musculares trabajan de una manera sincronizada para adaptarse al terreno y mantener el equilibrio. Un buen nivel de fuerza muscular permite soportar mejor las continuas e intensas tensiones musculares y disminuye el riesgo de lesión en caso de accidente.

¿Como entrenar estas cualidades?

La resistencia cardiorrespiratoria se puede mejorar simplemente, corriendo o montando en bicicleta. También el uso de máquinas cardiovasculares tipo elípticas, son un buen medio. En cuanto a clases colectivas las de ciclo indoor pueden ser muy eficaces, si bien las de step y aerobic de alto impacto, no solo ayudan a mejorar esta cualidad sino que además mejorar la coordinación.

Para la mejora de la flexibilidad, no es suficiente hacer estiramientos después de cada sesión ya que en este caso sólo cumplen la función de relajar y no de mejorar. Para esto es necesario hacer sesiones específicas que pueden ser individuales o colectivas.

En el tema de la fuerza, además de un desarrollo general de la misma es fundamental un trabajo específico de dos zonas fundamentales: core y tren inferior.

En el caso del core recordar la importancia de toda la musculatura de esta zona, especialmente en su función estabilizadora. Recordar que no basta con tener unos buenos abdominales, y olvidar el trabajo de oblicuos, trasverso, serratos, lumbares.....es fundamental trabajar la funcionalidad de esta zona y para esto es recomendable las clases de core, las de entrenamiento funcional y el trabajo en suspensión.

En cuanto al trabajo de las piernas, siempre tiene que haber una primera fase de acondicionamiento en la que se incluyan extensiones de cuádriceps, curl femoral, prensa de piernas, sentadillas.... pero en personas que ya tienen una cierta experiencia en el entrenamiento se deben incluir ya ejercicios mas funcionales y específicos, utilizando movimientos dinámicos como desplazamientos, saltos y caídas con steps o con cajones de pliométricos, tanto simétricos como asimétricos, y ejercicios de piernas sobre superficies inestables como sentadillas y fondos en bosu...

Carlos Bernardos, Director Técnico, Ingesport Health and Spa Consulting

miércoles, 18 de enero de 2012

Esquiar bien protegido

Los esquiadores deberían utilizar un casco integral, y en ciertos casos una férula, para proteger la cara y la mandíbula ya que el casco convencional no protege a los esquiadores de los impactos en ciertas partes de la cara, como la nariz, los pómulos, la mandíbula y los dientes, que también son susceptibles de sufrir lesiones.

Proteger la cara durante la práctica deportiva no es una recomendación dirigida solo a los esquiadores de élite, sino también a todos los aficionados a los deportes de nieve. Se calcula que cumplir las medidas de protección facial podría prevenir el 60% de las lesiones. Solo en EE.UU., la Asociación Americana de Dentistas estima que el uso de protectores bucales previene unas 200.000 lesiones al año, en España la prevención de estas consecuencias han llegado tarde, solo tras las recomendaciones que se han difundido en el ámbito internacional, que consisten en el uso de un casco integral y de un protector dental (o bucal). En la actualidad, los esquiadores y practicantes de otras modalidades deportivas sobre la nieve ya están familiarizados con la utilización del casco craneal. Pero este casco convencional solo les protege el cráneo y les deja al descubierto otras partes de la cara que se pueden lesionar. Por esta razón, los expertos aconsejan el uso de un casco integral.

Aumenta el riesgo de accidentes al esquiar

Hombre, joven y con un estilo de esquí agresivo, fuera de pista, en nieve virgen y sobre bumps (relieves en un terreno abrupto). Este es el retrato robot de las personas que, con mayor frecuencia, sufren traumatismos en la cara por un impacto directo mientras practican este deporte o alguna de sus modalidades de mayor riesgo, como el snowboard, el esquí half pipe o sobre bumps.

En los últimos años, la tendencia al alza de la práctica del snowboard y el hecho de que la mayoría de los aficionados a este deporte sean jóvenes con un estilo temerario ha incrementado el riesgo de los accidentes en pista. Las personas afectadas por traumatismos tras recibir un impacto directo mientras practican distintas modalidades de esquí son, en un 70% de los casos, hombres, y en un 30%, mujeres, que en general son más precavidas.

No obstante, ser una persona prudente y esquiar de forma tranquila, a menudo, no basta para librarse de un accidente en la nieve. Según datos de Joan Birbe, son muchas las personas reciben el impacto indirecto de un esquiador que les embiste o que da un salto, patina y cae sobre ellas.

Entre los aficionados a los deportes en la nieve, los snowboarders registran más caídas que los esquiadores y tienen un riesgo tres veces mayor de lesionarse que los practicantes de la modalidad alpina, según un estudio sueco que analizó las lesiones de ambos durante una década.

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes entre los esquiadores?

Entre ellas, figuran las fracturas y lesiones de nariz, pómulos, labios, mandíbulas y dientes. Algunas son más frecuentes que otras, según el mecanismo que las origina (colisión o caída). Las fracturas óseas son más probables tras una colisión entre personas o choques y caídas contra objetos en la estación de esquí, mientras que los traumatismos en la zona dentoalveolar son más comunes cuando el esquiador se golpea con su propio equipo o contra los telesillas, según se recoge en un estudio del equipo de Robert Gassner, de la Universidad de Innsbruck.



Fuente: http://www.consumer.es