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lunes, 28 de enero de 2013

Plan de hábitos saludables para la población española


La AESAN y la Fundación Alimentum ponen en marcha el Plan de Hábitos de Vida Saludables en la Población Española (HAVISA), una campaña de comunicación televisiva para fomentar la alimentación equilibrada y la actividad física. 



La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, presidió este lunes, 14 de enero, la firma de este convenio de colaboración entre la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Fundación Alimentum. 

El objetivo es sensibilizar e informar a la población del impacto positivo que tienen una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad física. 

Mato destacó que con este acuerdo “el Ministerio y las grandes empresas alimentarias, con el apoyo decisivo de las compañías de televisión, damos un paso más en la lucha contra la obesidad y el fomento de los hábitos de vida saludables”. 

Para ello, ambas partes han acordado colaborar en un plan de comunicación sobre hábitos de vida saludables durante todo el año 2013. Su principal acción será incluir mensajes que fomenten los hábitos de vida saludables y que ayuden a combatir los problemas derivados del exceso de peso, en todas las campañas de televisión que desarrollen las empresas firmantes. 

El plan de comunicación se concretará dando visibilidad a una serie de mensajes o leyendas, que se incluirán en sus campañas publicitarias en el medio televisivo con mensajes como “La mejor receta: alimentación equilibrada y ejercicio físico”, “Vive activo, muévete para estar sano" o "La mejor receta: alimentación equilibrada y ejercicio físico".


Numerosas empresas se han animado a participar.  Además, en una segunda etapa, se dejará abierta la puerta para trasladar esta iniciativa a otros sectores relacionados y a otras empresas de alimentación que quieran sumarse el proyecto. 

lunes, 2 de julio de 2012

Demasiada azúcar nos puede hacer perder la memoria


Ingerir demasiada azúcar puede ser perjudicial para nuestro cerebro. Según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (EE.UU.), una dieta rica en fructosa produce alteraciones en el cerebro, la memoria y el aprendizaje que dificulta la capacidad cerebral. El trabajo, que se publica en Journal of Physiology, muestra además que los ácidos grasos omega-3 pueden contrarrestar dicho proceso.



Los investigadores analizaron un tipo de jarabe de maíz, rico en fructosa y seis veces más dulce que el azúcar de caña, que se añade de forma habitual a los alimentos procesados, como las bebidas gaseosas, condimentos y alimentos para bebés.

Según los estudios realizados, altos niveles de fructosa en nuestra alimentación, pueden dañar nuestra capacidad de reacción disminuyendo la actividad sináptica. Por otro lado, este estudio revela que los ácidos grasos omega-3 protegen contra el daño que se produce en la sinapsis -las conexiones químicas entre las células cerebrales que permiten a la memoria y el aprendizaje-.

Por lo que según este estudio, tomar demasiada fructosa, podría bloquear la capacidad de la insulina de regular la función de las células para procesar pensamientos y emociones.

lunes, 14 de mayo de 2012

Consecuencias de un exceso de fructosa en la dieta


Una noticia publicada en Eroski Consumer nos habla de las contraposiciones de consumir excesiva fructosa en nuestra dieta. Y es que se ha demostrado que el consumo excesivo de esta es contraproducente para nuestra salud.


La fructosa se localiza de forma natural en las frutas y en el sirope de maíz, que en un 55% es fructosa y que se emplea sobre todo como ingrediente edulcorante en alimentos procesados (bebidas azucaradas, bollería, cereales del desayuno o galletas, entre otros). Hace unas décadas, la fructosa estaba presente en la dieta de forma muy minoritaria, ya que solo procedía del consumo de fruta y de algunas hortalizas. En Estados Unidos, a principios del siglo XX se consumía una media de 15 g/día de este azúcar. Hoy en día, esta cantidad se ha multiplicado por cuatro o cinco, debido a su omnipresencia en productos endulzados con fructosa. Algunos estudios indican que alrededor del 10% de la ingesta energética diaria proviene de la fructosa.

El daño hepático y coronario que causaría un consumo excesivo de fructosa se explica por la manera en que se metaboliza en el organismo, según ha publicado la Escuela de Medicina de Harvard. Las células del hígado son las únicas capaces de metabolizar la fructosa. Como consecuencia de este proceso, se sintetiza grasa, que se puede acumular en este órgano hasta llegar a formar el denominado "hígado graso no alcohólico". Se calcula que alrededor del 30% de los adultos de países ricos están afectados por este trastorno. Esta cifra alcanza entre el 70% y el 90% en personas que sufren obesidad o diabetes.

Esta enfermedad hepática puede discurrir sin síntomas ni complicaciones, aunque en ocasiones la grasa acumulada puede causar inflamación y fibrosis en dicho órgano y comprometer, en estados avanzados, su normal funcionamiento. La buena noticia es que el hígado graso no alcohólico, sobre todo en los estados iniciales, es reversible. La disminución del consumo de azúcares sencillos (azúcar de mesa, ya sea blanco o moreno, miel, pasteles, bollería o bebidas azucaradas, entre otros) y, en especial, de fructosa, sería beneficioso para la prevención de este trastorno y también para su tratamiento.

Efectos del exceso de fructosa
El metabolismo hepático de la fructosa tiene efectos más allá de los descritos. Hay evidencias que sugieren que seguir una dieta alta en azúcares simples, en especial de fructosa, provoca cambios poco saludables en los niveles de lípidos en sangre. Cuando la ingesta de estos azúcares es excesiva, algo habitual, aumentan los triglicéridos y el colesterol LDL (el "malo") en sangre. Pero esto no es todo, porque también facilita la acumulación de grasa alrededor de vísceras como el corazón e incrementa la presión arterial, razones que explican el aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Estudios epidemiológicos recientes evidencian la relación entre ingestas elevadas de fructosa con una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades coronarias y de mortalidad por esta causa.

Recomendaciones dietéticas
A la espera de más estudios clínicos que diluciden las causas concretas de estos hallazgos, parece sensato recomendar una disminución del consumo de azúcares simples y, en especial, de fructosa. Eso sí, no a costa de fruta fresca, que aporta múltiples beneficios nutricionales y supone una fuente poco importante de fructosa. Conviene recordar que los alimentos que más contribuyen a su ingesta son los productos dulces procesados.

Los mismos consejos que da la Asociación Americana del Corazón para evitar la ganancia de peso corporal y la alteración de los perfiles lipídicos sanguíneos son válidos para proteger el hígado y las arterias de los daños de la fructosa: limitar las bebidas azucaradas, pasteles y bollería, postres dulces, galletas y la mayoría de cereales del desayuno, entre otros.


Fuente: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/adulto_y_vejez/2011/10/14/203919.php#.T5UJMgC05tk.twitter

lunes, 30 de abril de 2012

Un buen desayuno te ayuda a perder peso


¿Sabías que desayunar además de darte energía te ayuda a perder peso?  Y es que cuando tu cuerpo funciona sin alimento, lo que hace es quemar calorías lentamente para conservar energía. Comer después de toda la noche impulsa tu metabolismo, y ayuda a quemar más calorías a lo largo del día. Pero, la clave está en lo que tomas para desayunar.

Por la mañana, es importante tomar una gran variedad de alimentos: vitaminas, proteínas, grasas, fibra y, especialmente, hidratos de carbono. En este último grupo se encuentran alimentos sanos y tradicionales como el azúcar, el pan, los cereales, la repostería casera y las frutas. Estos alimentos cumplen una importante función en el organismo, ya que proporcionan energía de rápida asimilación que utilizan el cerebro y los músculos, ayudando a mejorar nuestro rendimiento intelectual y físico. El desayuno debe suponer el 25% del aporte calórico diario. “Igual que las otras comidas, debe aportar fibra y glúcidos, preferiblemente de digestión lenta (pan, cereales, galletas sanas), proteínas y lípidos (leche, queso, fiambre bajo en grasa), vitaminas y minerales (fruta fresca y zumos naturales).


Carbohidratos simples, como donuts o la mayoría de las barritas de cereales, provocan que tu nivel de glucosa (azúcar en sangre) de una fuerte subida e inmediatamente una fuerte bajada, dejándote, poco tiempo después de desayunar, hambriento y con ganas de tomar más dulce. Sin embargo, si tomas cereales integrales en copos o pan, son alimentos con alto contenido en fibra y bajos en azúcar, por lo que tu cuerpo los digiere lentamente, proporcionándote energía duradera.


lunes, 23 de abril de 2012

Dieta y estrés

Según los expertos, el estrés es una reacción del cuerpo que surge para poder hacer frente a un conjunto de situaciones especiales o que quedan fuera de nuestra normalidad del día a día. ¿Cómo lo hace? Existen dos hormonas protagonistas en este proceso: por un lado está la adrenalina y, por otro, el cortisol.

La primera de ellas se encarga, entre otras cosas, de aumentar la tensión y el volumen de sangre en el cerebro, además de aumentar la presión cardíaca, liberar glucosa y movilizar las sales minerales de nuestras reservas; mientras que el cortisol nos hace menos inmunes, afecta a nuestra flora intestinal o disminuye la producción de inmunoglobinas A, entre otras cosas.

Si tomamos en cuenta, por lo tanto, que el estrés son un conjunto de reacciones que se generan en nuestro propio organismo, ¿qué mejor manera de mitigarlo que mediante nuestra dieta? A continuación te ofrecemos una serie de alimentos que serán beneficiosos para ti si estás pasando por uno de esos momentos. Pero antes, apunta estos consejos:

ALIMENTOS PARA LUCHAR CONTRA EL ESTRÉS
  • Fruta: Sí, sabemos que conoces todos sus beneficios y no siempre las incorporas a tu dieta, pero es hora de empezar a cuidarte. Además de la regulación digestiva que consigues por su alto contenido en fibra, son alimentos muy energéticos con pocas calorías. Apúntate también a los frutos secos, ¡contienen toda la energía que necesitas!
  • Cereales integrales: Tómalos durante el desayuno. Aportan mucha energía y forman parte de los llamados alimentos equilibrantes, ya que esa energía se mantiene estable, sin altibajos en tu metabolismo.
  • Vegetales: La lechuga o las acelgas, por ejemplo. Tienen muchos nutrientes necesarios y muy positivos para estos momentos, como el calcio, magnesio o la clorofila. ¡Añádelos a tu dieta!
  • Legumbres: Su aporte de hidratos de carbono nos da la energía que necesitamos para aguantar el día a día. Además, son ricos en fibra, proteínas y minerales, y contienen muchas vitaminas.
  • Pescado azul: ¿Sabías que el pescado azul equilibra nuestros niveles de neurotransmisores? Su alto contenido en w-3 es tremendamente beneficioso para nuestro organismo.


CONSEJOS PRÁCTICOS
Cuando te veas desbordado haz un repaso mental y analiza tus exigencias. Prioriza y céntrate en aquello más importante.

No abuses del café o las bebidas energéticas. En situaciones así, por mucho cansancio que sintamos, no es positivo darle más cuerda al cuerpo a base de sustancias de este tipo. Modérate con esto y notarás la mejoría.

Sabemos que uno no sufre estrés por gusto pero haz un esfuerzo y procura dormir las horas que te tocan. Te sentirás mucho mejor y con más energía.

Apunta los alimentos que te proponemos a continuación. Ayudarás a tu metabolismo a afrontar estas difíciles etapas de la vida.




miércoles, 18 de abril de 2012

Sala de fitness: Zona funcional



El entrenamiento funcional se basa en la utilización de ejercicios que imitan los movimientos y trabajos físicos reales, como caminar, empujar y tirar de objetos, levantar objetos del suelo, sobrepasar obstáculos, subir gradas, etc y las técnicas del deporte, de acuerdo a las necesidades específicas de cada persona y busca ejercitar el cuerpo como un todo, con el fin de que se puedan ejecutar, estos movimientos con eficacia.

Utiliza movimientos globales, tareas de cadenas cinéticas, trabajos en desequilibrio y en general aquellos movimientos que puedan tener trasferencia a cualquiera de los patrones antes citados y se utilizan ejercicios con el propio peso corporal y con accesorios adecuados utilizando autocarga, desequilibrio, suspensión, elásticos, saltos, etc.

Las principales aportaciones del entrenamiento funcional son:

  • Ayuda a desarrollar la conciencia cinestésica y control del cuerpo ya que se trabajan cadenas cinéticas, en lugar de grupos musculares aislados.
  • Mejora de la potencia y la velocidad, además de la fuerza
  • Mejora de la postura y del equilibrio, esto como consecuencia, afecta positivamente a la salud espinal
  • Disminuye del riesgo de lesión
  • Mejora del rendimiento deportivo gracias a la posibilidad de reproducir, con sobrecarga, cualquier gesto deportivo específico, lo que conlleva una aumento de la eficacia en la práctica deportiva.
  • Se consigue una musculatura más equilibrada y un aspecto general, tonificado.

En GO fit estamos desarrollando Zonas Funcionales, donde se dirigen y prescriben entrenamientos de este tipo. Esta zona está equipada con materiales específicos que permiten hacer un completo entrenamiento funcional adecuado a todos los niveles y objetivos.

En estas zonas encontramos:

Functional Training Station. Estructura con distintas aplicaciones como fonderas, barras para dominadas a distintas alturas, escalón… y a la que se acoplan distintos elementos:

  • AirFitPro, para entrenamiento en suspensión. Desarrolla la habilidad del cuerpo para rotar y estabilizarse como factor fundamental en la mejora de la fuerza y la potencia.
  • Cuerdas de entrenamiento, para trepas, tirones, lanzamiento
  • Renegade, elemento que utiliza las barras olímpicas y los discos para realizar ejercicios funcionales.
  • Accelerator, prara trabajar movimientos explosivos mediante un arnés y una cuerda elástica

Además de la estación se equipa la zona con:

  • Bosu, para un entrenamiento de mejora del equilibrio, la estabilidad central y la propiocepción.
  • Fitball, permite realizar diferentes trabajos como: equilibrio y coordinación, trabajo dinámico para la fuerza y tono muscular, consciencia de postura corporal y trabajo de flexibilidad.
  • Roll out ladder, es una escalera para uso en interiores que permite trabajar saltos, desplazamientos, ejercicios de carrera y coordinación
  • Kettle bells, que permiten realizar una gran variedad de movimientos dinámicos, como lanzamientos, desplazamientos, saltos.
  • Lebert Equalizer, es una valla para el entrenamiento de la fuerza del tren superior; pecho, espalda y core, utilizando el propio peso corporal como resistencia.
  • Balones medicinales, para abdominales, lanzamientos, saltos....

Carlos Bernardos, Director Técnico IHSC

lunes, 16 de abril de 2012

Alimentación y placer, ¿son compatibles?



La hiperestimulación que recibimos

El gran error de nuestra cultura está en la necesaria asociación entre placer y el exceso en cuestiones relacionadas a los sentidos. Cuanta más estimulación de sensaciones reciben nuestros cinco sentidos, más y más novedad y acumulación de estímulos se necesita para producir placer. Y esto funciona tanto para los placeres visuales como auditivos o del gusto. Creer que, en cuestiones de salud, alimentación y placer van reñidos, es un gran error que puede llevarnos a importantes alteraciones en muchos campos de la salud.

Placer y comer sano es compatible

El placer y alimentación no necesariamente están relacionados con grandes comilonas y rebuscadas preparaciones. Tampoco una dieta saludable se define por estrictas prohibiciones y aburridas ingestas.

Así lo han entendido quienes, en situaciones críticas de salud, se han visto obligados repentinamente a aprender nuevamente a saborear y a encontrarle el gusto a otros alimentos.

Los criterios acerca de lo que es sabroso cambian en las distintas culturas y regiones del mundo, lo cual demuestra que se trata de una cuestión de hábito.

Modificar esos hábitos en nuestra alimentación, aprendiendo a elegir lo que es sano y a la vez placentero, puede prevenir muchas patologías como el colesterol, la ateroesclerosis, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, etc.

En la variedad está el secreto

Comer sanamente no significa que tengamos que privarnos de todo lo que nos gusta: lo mejor es comer variado y saber qué comer, cuándo, en qué cantidades y cómo presentarlo. Para ello, es necesario tener información básica sobre las necesidades del organismo, y las combinaciones que admite una alimentación equilibrada.

También es necesario disponer del tiempo suficiente para organizar, cocinar y paladear la comida. El organismo humano está diseñado para conseguir su función óptima con un régimen bajo en grasas, regular en proteínas, muy bajo en azúcar y alto en fibra y otros carbohidratos.

La proporción y combinación de los alimentos es clave

La dieta actual de las sociedades occidentales, sobre todo las urbanas, se compone de doble cantidad de grasas, una proporción mucho más alta de ácidos grasos saturados frente a los insaturados, un tercio de la ingesta diaria de fibra recomendada, mucho más azúcar y sodio, menos carbohidratos complejos y escasos micronutrientes.

Para recomponer este desbalance debemos aprender a elegir los alimentos y combinarlos en proporciones más sanas:

  • Cereales integrales de 6 a 11 porciones que aportan energías y vitaminas.
  • Hortalizas de 3 a 5 porciones.
  • Frutas de 2 a 4 porciones.
  • Proteínas animales y vegetales de 2 a 3 porciones, aumentando el consumo de pescado en relación a las otras carnes.
  • Lácteos de 2 a 3 porciones.
  • Grasas, aceites, harinas y azúcares: una ínfima proporción.

Cada caso debe ser tratado de forma individual.

Esta es sólo una guía que puede servir de modelo, pero los nutricionistas advierten que cada organismo es diferente, debiéndose atender a las señales de saciedad que emite el propio cuerpo. Los riesgos de una mala alimentación pueden incluir excesos y defectos, y sus efectos van desde la desnutrición a la obesidad, pasando por la bulimia y la anorexia.

La desnutrición se manifiesta fundamentalmente como consecuencia de grandes problemas estructurales de la sociedad, como la pobreza, marginalidad, desocupación, falta de educación, etc. La obesidad, en cambio, es una enfermedad que está muy ligada a problemas en los hábitos de consumo.

¿Cuáles son los hábitos que más nos perjudican?

Entre los hábitos que conducen a la obesidad se destaca el consumo de grandes cantidades de la denominada "comida chatarra": muchas grasas y azúcares, hamburguesas, tocino con huevos, helados, gaseosas, papas fritas, etc.

Si bien la obesidad se da con mucha frecuencia en los países desarrollados, entidades como la OPS advierten del crecimiento en sociedades más carenciadas, como consecuencia de una dieta desbalanceada.

En esas circunstancias, las personas engordan por el consumo excesivo de harinas: pan, fideos, arroz, frijoles, según la región. Otras alteraciones como la bulimia y la anorexia se deben más bien a los mandatos sociales sobre el ideal de belleza, sobre todo en la adolescencia y la juventud.

La prevención es la mejor solución

Todas estas cuestiones deben ser aprendidas desde muy pequeño en el ámbito familiar y escolar. Es prioritario dar un lugar de importancia al momento de la comida, en el que además de una necesidad biológica se satisfagan la necesidad de encuentro con los afectos, de diálogo, de comunicación.

Cuando las condiciones de vida no permitan hacer un alto varias veces al día para sentarse en torno a una mesa y compartir el ritual de la comida compartida, es preferible elegir al menos uno para respetarlo y repetirlo diariamente.

Transformar al comer en un momento de alegría, creatividad y placer no es difícil. Sólo es necesaria una férrea convicción, algo de buena información y el deseo de mejorar nuestra calidad de vida.


Fuente: www.enbuenasmanos.com / Josep Vicent Arnau

miércoles, 11 de abril de 2012

Sala de fitnes: Zona abdominales y estiramientos

Esta zona esta creada para practicar estos dos tipos de tareas. Obviamente son independientes entre sí, pero utilizan espacios y elementos comunes.

Normalmente están dotadas de espalderas, colchonetas, picas, fitball... y algún elemento auxiliar más, como pueden ser las máquinas diseñadas específicamente `para estiramientos, algún balón medicinal, tensores, etc.

Los estiramientos pueden ser utilizados con distintas finalidades: completar el calentamiento previo al ejercicio, la vuelta a la calma y la mejorar de la elasticidad muscular.

Cuando se usan los ejercicios de estiramiento con el fin de calentar el músculo, la intensidad ha de ser progresiva y los ejercicios serán específicos de la zona que se va a ejercitar. Se puede comenzar con algunos ejercicios del tipo activo balístico o rebotes y con movilizaciones articulares activas, para finalizar con ejercicios de tipo activo estático, es decir llevando el grupo muscular hacia el estiramiento pero solo con la acción de los músculos antagonistas, sin utilizar elementos auxiliares.

Cuando el objetivo es la vuelta a la calma el estiramiento ha de ser extremadamente cuidadoso, sobre todo si se ha hecho un trabajo de fuerza muscular intenso, ya que el músculo activo está en tensión y un estiramiento brusco puede producir una rotura de fibras. En este caso es recomendable utilizar ejercicios de estiramiento del tipo pasivo estático, pero siempre comenzando con mucha suavidad y sin llegar jamás al límite.

En el caso de que el objetivo sea la mejora de la elasticidad muscular y de la movilidad articular, el entrenamiento ha de cumplir con las premisas de toda sesión de entrenamiento, es decir comenzar con un calentamiento que se hace con rebotes suaves y movilizaciones dinámicas, una parte principal en la que se busca la mayor intensidad utilizando métodos pasivo estáticos y FNP, para terminar con una vuelta a la calma, con ejercicios de relajación muscular.



Para el entrenamiento de los abdominales existen multitud de ejercicios utilizando el propio cuerpo, una colchoneta, un fitball, bancos de abdominales, etc. pero siempre hay que recordar que la misión principal de la musculatura abdominal es la de mantener la postura y no, como parece muchas veces, la de flexionar el tronco adelante.

Al realizar ejercicios de abdominales lo menos importante es donde se colocan los brazos, pero es fundamentas controlar que la zona lumbar esté bien pegada al suelo y no hacer fuerza con el cuello. También es importante recordar que cuando se hacen ejercicios tipo sit-up, en el suelo, en banco, en fitball...no hay que sobrepasar los 30º ya que por encima de este ángulo la musculatura abdominal deja de trabajar.

En este tipo de entrenamiento como en todos, la calidad es más importante que la cantidad, no es necesario hacer una gran cantidad de abdominales en una sesión y es más provechoso hacer menos repeticiones de una manera controlada y consciente que una gran cantidad de repeticiones y de cualquier manera.


Fuente: Carlos Bernardos, Director Técnico IHSC

lunes, 9 de abril de 2012

Desayunos sanos; Galletas de zanahoria y naranja


Hoy en nuestro apartado de nutrición os queremos presentar una receta sencilla para todos aquellos fanáticos de las galletas que quieran cuidarse y alimentarse de una manera más saludable.

Se trata de una receta muy rica y ligera, que además de contener menos calorías, hará que tus desayunos sean más sanos, ya que pueden contener hasta un 30 % menos de grasas que las industriales, además de nos contener ni conservantes ni colorantes.

Ingredientes

  • 4 tazas de harina
  • 3 cdtas. de polvo de hornear
  • 1/2 cdta. de sal
  • 2 tazas de zanahorias (ralladas finas)
  • 2 cdtas. de ralladura de naranja
  • 3/4 taza de zumo de naranja
  • 1/2 taza de aceite
  • 2 cdas. de edulcorante líquido

Preparación

Mezclar en un bol la harina, el polvo de hornear y la sal, después, añadir la zanahoria rallada y la ralladura de naranja, mezclando todo muy bien. En otro bol, ponemos el zumo de naranja, el edulcorante y el aceite. Lo mezclamos rápidamente y lo volcamos sobre la con lo anterior.

Juntarlo hasta formar una masa, lo dejamos reposar un rato y lo dividimos en porciones para estirarlas y darles forma, si es necesario nos ayudándonos con el rodillo y con un poco de harina. Usaremos un cortador de 5 cm. de diámetro y las pondremos sobre la bandeja del horno limpia (sin engrasar con mantequillas o margarinas). Tras esto, las pondremos a hornear a una temperatura moderada, durante 12 minutos aproximadamente, o bien hasta que las veamos doradas.

Fuente: www.dietas.com