lunes, 28 de enero de 2013
Plan de hábitos saludables para la población española
lunes, 2 de julio de 2012
Demasiada azúcar nos puede hacer perder la memoria
lunes, 14 de mayo de 2012
Consecuencias de un exceso de fructosa en la dieta
lunes, 30 de abril de 2012
Un buen desayuno te ayuda a perder peso
lunes, 23 de abril de 2012
Dieta y estrés
- Fruta: Sí, sabemos que conoces todos sus beneficios y no siempre las incorporas a tu dieta, pero es hora de empezar a cuidarte. Además de la regulación digestiva que consigues por su alto contenido en fibra, son alimentos muy energéticos con pocas calorías. Apúntate también a los frutos secos, ¡contienen toda la energía que necesitas!
- Cereales integrales: Tómalos durante el desayuno. Aportan mucha energía y forman parte de los llamados alimentos equilibrantes, ya que esa energía se mantiene estable, sin altibajos en tu metabolismo.
- Vegetales: La lechuga o las acelgas, por ejemplo. Tienen muchos nutrientes necesarios y muy positivos para estos momentos, como el calcio, magnesio o la clorofila. ¡Añádelos a tu dieta!
- Legumbres: Su aporte de hidratos de carbono nos da la energía que necesitamos para aguantar el día a día. Además, son ricos en fibra, proteínas y minerales, y contienen muchas vitaminas.
- Pescado azul: ¿Sabías que el pescado azul equilibra nuestros niveles de neurotransmisores? Su alto contenido en w-3 es tremendamente beneficioso para nuestro organismo.
miércoles, 18 de abril de 2012
Sala de fitness: Zona funcional

El entrenamiento funcional se basa en la utilización de ejercicios que imitan los movimientos y trabajos físicos reales, como caminar, empujar y tirar de objetos, levantar objetos del suelo, sobrepasar obstáculos, subir gradas, etc y las técnicas del deporte, de acuerdo a las necesidades específicas de cada persona y busca ejercitar el cuerpo como un todo, con el fin de que se puedan ejecutar, estos movimientos con eficacia.
Utiliza movimientos globales, tareas de cadenas cinéticas, trabajos en desequilibrio y en general aquellos movimientos que puedan tener trasferencia a cualquiera de los patrones antes citados y se utilizan ejercicios con el propio peso corporal y con accesorios adecuados utilizando autocarga, desequilibrio, suspensión, elásticos, saltos, etc.
Las principales aportaciones del entrenamiento funcional son:
- Ayuda a desarrollar la conciencia cinestésica y control del cuerpo ya que se trabajan cadenas cinéticas, en lugar de grupos musculares aislados.
- Mejora de la potencia y la velocidad, además de la fuerza
- Mejora de la postura y del equilibrio, esto como consecuencia, afecta positivamente a la salud espinal
- Disminuye del riesgo de lesión
- Mejora del rendimiento deportivo gracias a la posibilidad de reproducir, con sobrecarga, cualquier gesto deportivo específico, lo que conlleva una aumento de la eficacia en la práctica deportiva.
- Se consigue una musculatura más equilibrada y un aspecto general, tonificado.
En GO fit estamos desarrollando Zonas Funcionales, donde se dirigen y prescriben entrenamientos de este tipo. Esta zona está equipada con materiales específicos que permiten hacer un completo entrenamiento funcional adecuado a todos los niveles y objetivos.
En estas zonas encontramos:
Functional Training Station. Estructura con distintas aplicaciones como fonderas, barras para dominadas a distintas alturas, escalón… y a la que se acoplan distintos elementos:
- AirFitPro, para entrenamiento en suspensión. Desarrolla la habilidad del cuerpo para rotar y estabilizarse como factor fundamental en la mejora de la fuerza y la potencia.
- Cuerdas de entrenamiento, para trepas, tirones, lanzamiento
- Renegade, elemento que utiliza las barras olímpicas y los discos para realizar ejercicios funcionales.
- Accelerator, prara trabajar movimientos explosivos mediante un arnés y una cuerda elástica
Además de la estación se equipa la zona con:
- Bosu, para un entrenamiento de mejora del equilibrio, la estabilidad central y la propiocepción.
- Fitball, permite realizar diferentes trabajos como: equilibrio y coordinación, trabajo dinámico para la fuerza y tono muscular, consciencia de postura corporal y trabajo de flexibilidad.
- Roll out ladder, es una escalera para uso en interiores que permite trabajar saltos, desplazamientos, ejercicios de carrera y coordinación
- Kettle bells, que permiten realizar una gran variedad de movimientos dinámicos, como lanzamientos, desplazamientos, saltos.
- Lebert Equalizer, es una valla para el entrenamiento de la fuerza del tren superior; pecho, espalda y core, utilizando el propio peso corporal como resistencia.
- Balones medicinales, para abdominales, lanzamientos, saltos....
Carlos Bernardos, Director Técnico IHSC
lunes, 16 de abril de 2012
Alimentación y placer, ¿son compatibles?

La hiperestimulación que recibimos
El gran error de nuestra cultura está en la necesaria asociación entre placer y el exceso en cuestiones relacionadas a los sentidos. Cuanta más estimulación de sensaciones reciben nuestros cinco sentidos, más y más novedad y acumulación de estímulos se necesita para producir placer. Y esto funciona tanto para los placeres visuales como auditivos o del gusto. Creer que, en cuestiones de salud, alimentación y placer van reñidos, es un gran error que puede llevarnos a importantes alteraciones en muchos campos de la salud.
Placer y comer sano es compatible
El placer y alimentación no necesariamente están relacionados con grandes comilonas y rebuscadas preparaciones. Tampoco una dieta saludable se define por estrictas prohibiciones y aburridas ingestas.
Así lo han entendido quienes, en situaciones críticas de salud, se han visto obligados repentinamente a aprender nuevamente a saborear y a encontrarle el gusto a otros alimentos.
Los criterios acerca de lo que es sabroso cambian en las distintas culturas y regiones del mundo, lo cual demuestra que se trata de una cuestión de hábito.
Modificar esos hábitos en nuestra alimentación, aprendiendo a elegir lo que es sano y a la vez placentero, puede prevenir muchas patologías como el colesterol, la ateroesclerosis, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, etc.
En la variedad está el secreto
Comer sanamente no significa que tengamos que privarnos de todo lo que nos gusta: lo mejor es comer variado y saber qué comer, cuándo, en qué cantidades y cómo presentarlo. Para ello, es necesario tener información básica sobre las necesidades del organismo, y las combinaciones que admite una alimentación equilibrada.
También es necesario disponer del tiempo suficiente para organizar, cocinar y paladear la comida. El organismo humano está diseñado para conseguir su función óptima con un régimen bajo en grasas, regular en proteínas, muy bajo en azúcar y alto en fibra y otros carbohidratos.
La proporción y combinación de los alimentos es clave
La dieta actual de las sociedades occidentales, sobre todo las urbanas, se compone de doble cantidad de grasas, una proporción mucho más alta de ácidos grasos saturados frente a los insaturados, un tercio de la ingesta diaria de fibra recomendada, mucho más azúcar y sodio, menos carbohidratos complejos y escasos micronutrientes.
Para recomponer este desbalance debemos aprender a elegir los alimentos y combinarlos en proporciones más sanas:
- Cereales integrales de 6 a 11 porciones que aportan energías y vitaminas.
- Hortalizas de 3 a 5 porciones.
- Frutas de 2 a 4 porciones.
- Proteínas animales y vegetales de 2 a 3 porciones, aumentando el consumo de pescado en relación a las otras carnes.
- Lácteos de 2 a 3 porciones.
- Grasas, aceites, harinas y azúcares: una ínfima proporción.
Cada caso debe ser tratado de forma individual.
Esta es sólo una guía que puede servir de modelo, pero los nutricionistas advierten que cada organismo es diferente, debiéndose atender a las señales de saciedad que emite el propio cuerpo. Los riesgos de una mala alimentación pueden incluir excesos y defectos, y sus efectos van desde la desnutrición a la obesidad, pasando por la bulimia y la anorexia.
La desnutrición se manifiesta fundamentalmente como consecuencia de grandes problemas estructurales de la sociedad, como la pobreza, marginalidad, desocupación, falta de educación, etc. La obesidad, en cambio, es una enfermedad que está muy ligada a problemas en los hábitos de consumo.
¿Cuáles son los hábitos que más nos perjudican?
Entre los hábitos que conducen a la obesidad se destaca el consumo de grandes cantidades de la denominada "comida chatarra": muchas grasas y azúcares, hamburguesas, tocino con huevos, helados, gaseosas, papas fritas, etc.
Si bien la obesidad se da con mucha frecuencia en los países desarrollados, entidades como la OPS advierten del crecimiento en sociedades más carenciadas, como consecuencia de una dieta desbalanceada.
En esas circunstancias, las personas engordan por el consumo excesivo de harinas: pan, fideos, arroz, frijoles, según la región. Otras alteraciones como la bulimia y la anorexia se deben más bien a los mandatos sociales sobre el ideal de belleza, sobre todo en la adolescencia y la juventud.
La prevención es la mejor solución
Todas estas cuestiones deben ser aprendidas desde muy pequeño en el ámbito familiar y escolar. Es prioritario dar un lugar de importancia al momento de la comida, en el que además de una necesidad biológica se satisfagan la necesidad de encuentro con los afectos, de diálogo, de comunicación.
Cuando las condiciones de vida no permitan hacer un alto varias veces al día para sentarse en torno a una mesa y compartir el ritual de la comida compartida, es preferible elegir al menos uno para respetarlo y repetirlo diariamente.
Transformar al comer en un momento de alegría, creatividad y placer no es difícil. Sólo es necesaria una férrea convicción, algo de buena información y el deseo de mejorar nuestra calidad de vida.
Fuente: www.enbuenasmanos.com / Josep Vicent Arnau
miércoles, 11 de abril de 2012
Sala de fitnes: Zona abdominales y estiramientos
Esta zona esta creada para practicar estos dos tipos de tareas. Obviamente son independientes entre sí, pero utilizan espacios y elementos comunes.
Normalmente están dotadas de espalderas, colchonetas, picas, fitball... y algún elemento auxiliar más, como pueden ser las máquinas diseñadas específicamente `para estiramientos, algún balón medicinal, tensores, etc.
Los estiramientos pueden ser utilizados con distintas finalidades: completar el calentamiento previo al ejercicio, la vuelta a la calma y la mejorar de la elasticidad muscular.
Cuando se usan los ejercicios de estiramiento con el fin de calentar el músculo, la intensidad ha de ser progresiva y los ejercicios serán específicos de la zona que se va a ejercitar. Se puede comenzar con algunos ejercicios del tipo activo balístico o rebotes y con movilizaciones articulares activas, para finalizar con ejercicios de tipo activo estático, es decir llevando el grupo muscular hacia el estiramiento pero solo con la acción de los músculos antagonistas, sin utilizar elementos auxiliares.
Cuando el objetivo es la vuelta a la calma el estiramiento ha de ser extremadamente cuidadoso, sobre todo si se ha hecho un trabajo de fuerza muscular intenso, ya que el músculo activo está en tensión y un estiramiento brusco puede producir una rotura de fibras. En este caso es recomendable utilizar ejercicios de estiramiento del tipo pasivo estático, pero siempre comenzando con mucha suavidad y sin llegar jamás al límite.
En el caso de que el objetivo sea la mejora de la elasticidad muscular y de la movilidad articular, el entrenamiento ha de cumplir con las premisas de toda sesión de entrenamiento, es decir comenzar con un calentamiento que se hace con rebotes suaves y movilizaciones dinámicas, una parte principal en la que se busca la mayor intensidad utilizando métodos pasivo estáticos y FNP, para terminar con una vuelta a la calma, con ejercicios de relajación muscular.
Para el entrenamiento de los abdominales existen multitud de ejercicios utilizando el propio cuerpo, una colchoneta, un fitball, bancos de abdominales, etc. pero siempre hay que recordar que la misión principal de la musculatura abdominal es la de mantener la postura y no, como parece muchas veces, la de flexionar el tronco adelante.
Al realizar ejercicios de abdominales lo menos importante es donde se colocan los brazos, pero es fundamentas controlar que la zona lumbar esté bien pegada al suelo y no hacer fuerza con el cuello. También es importante recordar que cuando se hacen ejercicios tipo sit-up, en el suelo, en banco, en fitball...no hay que sobrepasar los 30º ya que por encima de este ángulo la musculatura abdominal deja de trabajar.
En este tipo de entrenamiento como en todos, la calidad es más importante que la cantidad, no es necesario hacer una gran cantidad de abdominales en una sesión y es más provechoso hacer menos repeticiones de una manera controlada y consciente que una gran cantidad de repeticiones y de cualquier manera.
lunes, 9 de abril de 2012
Desayunos sanos; Galletas de zanahoria y naranja

Hoy en nuestro apartado de nutrición os queremos presentar una receta sencilla para todos aquellos fanáticos de las galletas que quieran cuidarse y alimentarse de una manera más saludable.
Se trata de una receta muy rica y ligera, que además de contener menos calorías, hará que tus desayunos sean más sanos, ya que pueden contener hasta un 30 % menos de grasas que las industriales, además de nos contener ni conservantes ni colorantes.
Ingredientes
- 4 tazas de harina
- 3 cdtas. de polvo de hornear
- 1/2 cdta. de sal
- 2 tazas de zanahorias (ralladas finas)
- 2 cdtas. de ralladura de naranja
- 3/4 taza de zumo de naranja
- 1/2 taza de aceite
- 2 cdas. de edulcorante líquido
Preparación
Mezclar en un bol la harina, el polvo de hornear y la sal, después, añadir la zanahoria rallada y la ralladura de naranja, mezclando todo muy bien. En otro bol, ponemos el zumo de naranja, el edulcorante y el aceite. Lo mezclamos rápidamente y lo volcamos sobre la con lo anterior.
Juntarlo hasta formar una masa, lo dejamos reposar un rato y lo dividimos en porciones para estirarlas y darles forma, si es necesario nos ayudándonos con el rodillo y con un poco de harina. Usaremos un cortador de 5 cm. de diámetro y las pondremos sobre la bandeja del horno limpia (sin engrasar con mantequillas o margarinas). Tras esto, las pondremos a hornear a una temperatura moderada, durante 12 minutos aproximadamente, o bien hasta que las veamos doradas.
Fuente: www.dietas.com




