Mostrando entradas con la etiqueta ejercicio embarazadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ejercicio embarazadas. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2013

Los ejercicios aeróbicos acuáticos ayudan a reducir el dolor en el parto


Un nuevo estudio reporta que las mujeres que hacen aeróbicos acuáticos durante el embarazo pueden necesitar menos medicación para el dolor al momento del parto. El estudio, conducido por los investigadores de la Universidd de Campinas en Brasil y publicado en la revista Reproductive Health, y que incluye 71 madres gestantes.



Treinta y cuatro de las mujeres tomaron clases de aeróbicos acuáticos tres veces por semana durante el embarazo, mientras que el grupo de control de 37 mujeres no lo hicieron.

El grupo de mujeres embarazadas que hacían aeróbicos acuáticos no pedían con frecuencia medicación para el dolor durante el parto. Sólo el 27% del grupo de aeróbicos pidió medicación para el dolor, comparado con el 65% de las mujeres del grupo de control.

No hay diferencias significativas en la duración o en el tipo de labor del parto entre los dos grupos. Los resultados de los recién nacidos en torno al promedio del peso y la edad a la hora del parto fueron similares.
Todas las participantes recibieron pruebas de fitness en diferentes intervalos durante el embarazo. Los aeróbicos acuáticos no tuvieron ningún impacto negativo en la salud cardiovascular de las mujeres que tomaron las clases.

"Hemos demostrado que la practica regular y moderada de aeróbicos durante el embarazo no pone en riesgo la salud de la madre o del bebé", declaró la coautora Rosa Pereira en una nota de prensa. "De hecho, la reducción del pedido de analgésicos sugiere que este tipo de actividad física pone a las mujeres en una mejor condición física y psíquica"



viernes, 7 de septiembre de 2012

Obesidad y sobrepeso, contra el embarazo


No más de 12 kilos. Ese es el límite de peso que una mujer debería ganar durante su gestación. Pero, a la hora de planificar un embarazo sano, también hay que tener en cuenta el peso con el que se parte al inicio. No sólo es una cuestión de comodidad, el sobrepeso o la obesidad conllevan, además de importantes alteraciones metabólicas, un mayor riesgo de tener un bebé demasiado grande para su edad.



Así lo constata un estudio publicado en la revista científica 'Diabetes Care' en el que, tras examinar los datos de 10.000 mujeres embarazadas, de las cuales algunas habían desarrollado diabetes gestacional, ha constatado que aquellas con sobrepeso tienen un 65% más de probabilidades de tener bebés con más peso mientras que las mujeres obesas tienen una probabilidad del 163%. Además, si se gana un exceso de peso durante el embarazo contribuye a que el feto tenga un peso mayor al que corresponde para su edad gestacional.

"El sobrepeso antes del embarazo, la diabetes gestacional y el exceso de peso ganado durante la gestación contribuyen a la aparición de problemas durante el embarazo y el parto", afirma la principal autora de este estudio, Mary Helen Black, investigadora de la organización californiana 'Kaiser Permanente', proveedora de servicios de salud y seguros médicos en Estados Unidos. El trabajo también demuestra que los bebés excesivamente grandes tienen más riesgos de complicaciones en el parto y de desarrollar a lo largo de su vida obesidad o sobrepeso.

No más de 12 kilos

"Una mujer debe engordar durante su embarazo entre nueve y 11 kilos; eso es lo ideal", afirma Jackie Calleja, especialista en Ginecologia y Obstetricia del Hospital Quirón de Madrid. Explica que la salud de un embarazo no va asociada al peso. "Hay un error al pensar que cuanto más peso se gane más saludable será el embarazo y eso no es cierto", asegura el doctor quien puntualiza además que por cada mes de gestación lo ideal es ir ganando un kilo o kilo y medio.


Complicaciones durante el parto y embarazo

"Las pacientes con sobrepeso al inicio de la gestación tienen más riesgo en desarrollar diabetes gestacional y con o sin ella, más posibilidades de tener fetos grandes", afirma el doctor Ramón y Rajal. Por tanto, si ésta no se diagnostica correctamente con pruebas durante el periodo de gestación y después no se controlan los niveles de glucemia, puede que se esté desarrollando un "feto macrosoma" con posibilidades de problemas en el parto. Uno de ellos es la distocia de hombros (dificultad para que los hombros pasen por encima de la sínfisis púbica) con lo que se aumenta la mortalidad y morbilidad materno-fetal.

Añade también que es importante valorar en primer lugar el Índice de masa corporal y evaluar, si hay obesidad, si puede estar producida por ciertas patologías, como ocurre en el síndrome de ovario poliquístico donde puede existir unas alteraciones en el metabolismo de la insulina. "Al inicio del embarazo se tolera bien la glucosa pero conforme avanza la gestación se producen en la placenta sustancias que hacen que la insulina trabaje peor, por tanto, hay que vigilarla", confirma el experto.

Por todo esto, el sobrepeso es algo totalmente desaconsejable durante el embarazo, asegura por su parte el doctor Calleja. "Durante el embarazo, se producen muchas alteraciones metabólicas, aumento del colesterol, viscosidad sanguínea que aumenta el riesgo de trombosis, etc. El sobrepeso lo que hace es aumentar todas estas alteraciones".


Dieta y ejercicio de forma continuada

Dieta equilibrada y ejercicio. Esta es la fórmula perfecta que señalan los especialistas. Concretamente, el doctor Alfonso Luis Calle, Jefe de Servicio de Endocrinología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, confirma rotundamente: "Hay que evitar el sedentarismo". Aconseja ejercicio físico diario y de forma continuada durante al menos 30 minutos al día.

En cuanto a la alimentación, recomienda una dieta equilibrada libre de grasas y azúcares añadidos. Apunta consumir un plato verde con la comida y con la cena, terminando con una pieza de fruta y con tres lácteos diarios. Además, puntualiza: "la fruta debe tomarse entera, no en zumo". Explica que en contra de lo que la gente piensa, los zumos no son tan saludables, pues aunque sean naturales, pierden la fibra intacta que tiene la fruta y disminuyen los valores antioxidantes.

Por su parte, el doctor Calleja recomienda 2000 calorías diarias y evitar grasas saturadas, fritos, especias, así como comer carne y pescados hervidos, asados o a la plancha, elimando totalmente los empanados o los estofados.



Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/08/14/mujer/1344962138.html

viernes, 24 de agosto de 2012

Los mejores ejercicios físicos para el embarazo


Hacer ejercicio durante el embarazo tiene resultados maravillosos para tu salud. Mejora tu estado de ánimo, te ayuda a dormir mejor y disminuye los dolores y molestias típicos del embarazo. También te "entrena" para el parto, fortaleciendo los músculos y mejorando la resistencia, y hace que recuperes más rápidamente la forma después del nacimiento de tu pequeño. 



La actividad física ideal es la que ejercita el corazón, mantiene el cuerpo flexible, controla el aumento de peso y prepara la musculatura sin que esto represente un esfuerzo exagerado, ni para ti ni para el bebé. 

Las actividades que sugerimos a continuación suelen ser seguras para las embarazadas, aunque algunas no las puedas hacer durante los últimos meses de embarazo. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con tu doctor antes de empezar un programa de ejercicios físicos. También es importante conocer las 13 reglas para hacer ejercicio con seguridad durante el embarazo. 


Ejercicios cardiovasculares:


  • Caminar: Es una de las mejores actividades cardiovasculares para las mujeres embarazadas, y te mantiene en forma sin castigar las rodillas y tobillos. Otra ventaja es que se puede hacer en cualquier lugar, no requiere ningún equipo especial aparte de un buen par de zapatos, y es una forma de ejercicio segura durante los nueve meses de espera. 
  • Nadar: Los médicos y entrenadores físicos consideran la natación el mejor ejercicio para las embarazadas y también el más seguro. La natación es ideal porque trabaja los músculos de las piernas y brazos, ofrece beneficios cardiovasculares, y permite que la embarazada se sienta ligera en el agua a pesar de su aumento de peso.
  • Ejercicios aeróbicos de bajo impacto: Una de las ventajas de inscribirte en una clase de ejercicio aeróbico es que te dedicarás al ejercicio en un horario específico y consistente. Además, si te inscribes en una clase especial para embarazadas disfrutarás la compañía de otras mujeres encinta, y tendrás la seguridad de que todos los movimientos son sanos para ti y para tu bebé.
  • Bailar: Puedes hacer ejercicio beneficioso para el corazón bailando al ritmo de tu música favorita en tu propia sala, siguiendo la coreografía de un DVD o inscribiéndote en una clase de baile. Lo único que debes evitar son los saltos y las piruetas. 


Ejercicios de flexibilidad y fuerza:


  • Yoga: Los ejercicios de yoga pueden ayudarte a fortalecer los músculos y mantenerte flexible, con la ventaja de que no ejercen nada o casi nada de impacto sobre las articulaciones. Sin embargo, si quieres trabajar también el corazón, tendrás que añadirle dos o tres días de caminatas o natación a tu programa semanal de ejercicios de yoga. 
  • Estiramiento: El estiramiento es fantástico para mantener la elasticidad, relajar los músculos y prevenir lesiones. La mejor forma de acabar tu actividad cardiovascular es realizando algunos ejercicios de estiramiento. 
  • Ejercicios con pesas: Si antes de quedar encinta ya hacías ejercicios con pesas no hay razón para dejar de hacerlo, aunque a la mayoría de las mujeres se les aconseja que levanten menos peso (para compensarlo, puedes aumentar las repeticiones y seguir obteniendo buenos resultados). Si tomas las precauciones necesarias y cuidas la técnica, haciendo movimientos lentos y controlados, los ejercicios con pesas serán una manera excelente de tonificar y fortalecer los músculos.




viernes, 20 de julio de 2012

Correr en el embarazo, ¡Sí puedes!

Una de los mejores y más fáciles formas de mantenerse en forma durante el embarazo es caminar o correr.



Si llevas un embarazo normal y sin riesgo, no habrá ningún problema si quieres continuar corriendo o haciendo ejercicio, porque el ejercicio durante el embarazo no sólo es recomendable, también es muy beneficio para la madre y el bebé.


  • Si eres ya una corredora con al menos un año de entrenamiento en tus zapatillas, puedes seguir corriendo durante el embarazo, simplemente escucha a tu cuerpo y adáptate a los cambios.
  • Sal a correr sólo los días en que te apetezca, y si tienes un mal día, empieza andando y no corras si ves que no te encuentras bien, simplemente anda para mantenerte en forma y verás como te vas encontrando mejor.
  • Intercala la carrera con otros deportes, la natación y actividades acuáticas son muy recomendables, también puedes hacer aqua-running, intenta correr en el agua con un cinturón que te permite flotar o un 'churro' en la parte honda de la piscina


¿Cuánto puedes caminar o correr durante el embarazo?

La distancia, velocidad e intensidad dependerá del nivel de tu carrera antes de quedarte embarazada: principiante, intermedio o avanzado:

Nivel Principiante: No has corrido nunca


  • Primer trimestre: No es el momento para empezar a correr, pero si puedes andar durante todo el embarazo. Comienza despacio, caminando durante 30 minutos, 2-3 veces a la semana, intercala un día de descanso hasta que puedas andar o todos los días media hora, o 3-4 días llegar a una hora a ritmo rápido.
  • Segundo trimestre: Comienza a aumentar la intensidad al caminar. Empieza con 10 minutos de calentamiento para pasar a caminar vigorosamente durante 10 minutos, luego baja el ritmo 10 minutos y vuelve a caminar rápido acompañándote del movimiento de los brazos durante otros 10 minutos. Baja el ritmo y sigue andando hasta completar una hora, terminando lentamente los últimos 5 minutos.
  • Tercer trimestre: A pesar de la barriga, puedes caminar por lo menos 30 minutos. Si no has dejado de andar durante el embarazo, te habrás ido adaptando al cambio de peso y de centro de gravedad, por lo que no tendrás problemas para andar a buen ritmo todas las semanas.


Nivel Intermedio: Llevas corriendo unos 25 km a la semana, al menos 6 meses antes del embarazo


  • Primer trimestre: Puedes seguir haciendo la misma rutina, unos 20-25 km, saliendo 3-4 veces a la semana, intercalando un día de descanso entre ellos. Corre a tu ritmo, sin cambios de ritmo y evitando las horas de máximo calor.
  • Segundo trimestre: Si todo ha ido bien en el primer trimestre, te sientes bien y te apetece correr, puedes continuar al mismo ritmo. Procura ir por lugares planos.
  • Tercer trimestre: Continúa la rutina mientras estés cómoda, habla mientras corres para comprobar que llevas un ritmo suave. Disminuye la distancia si has bajado mucho el ritmo, o camina y vete intercalando según cada día.


Nivel Avanzado: Llevas corriendo más de 25 km a la semana, 6 meses antes del embarazo


  • Primer trimestre: Puedes seguir con tu rutina de carrera siempre que no hagas intensidad, series, cambios de ritmo, etc. Puedes participar en carreras siempre que sepas que vas a poder correr tranquila, sin empujones y a un ritmo suave. No te piques ni compitas. 
  • Segundo trimestre: Puede correr a ritmo suave hasta 5 días a la semana. Intercala días de aqua-running o natación, si ves que echas de menos más intensidad o al revés, te cuesta recuperarte.
  • Tercer trimestre: Seguramente te sientas torpe y pesada con la barriga creciendo por momentos, pero no tienes porque dejar de correr si te apetece, te ayudará a controlar el peso, comer mejor, las piernas se hincharán menos y puedes sentirte más ágil y con mejor humor. Ya sabes que siempre puedes andar cuando no te sientas con fuerzas o ir a la piscina para recuperarte mejor, especialmente los días de calor.


Fuente: http://www.sportlife.es/Correr-embarazo--Si-puedes

viernes, 13 de julio de 2012

Los beneficios del aquafitness en el embarazo

Las mujeres embarazadas que realizan ejercicio durante su embarazo:
  • Disfrutan de una mayor resistencia física durante el parto.
  • Son menos propensas a requerir intervención médica.  
  • Tienen una recuperación posparto más rápida.

Muchas embarazadas, sobre todo las que serán mamás por primera vez, evitan realizar ejercicio porque temen sufrir un golpe, alguna caída o desmayo que ponga en peligro al bebé.

Practicar aquafitness es una excelente opción para esta etapa, pues gracias al efecto de ingravidez  las mujeres se sienten más ligeras y se desplazan con mayor libertad y confianza.


LAS VENTAJAS DEL AGUA
  
  • Al introducir el cuerpo en el agua, la columna vertebral, las articulaciones y los ligamentos se liberan del 90% del peso de nuestro cuerpo, por lo que disminuyen los dolores articulares y de espalda típicos del embarazo.
  • Algunos estudios han demostrado que el ejercicio en agua reduce la tensión térmica, es decir, mantiene la temperatura corporal materna dentro de los niveles seguros para el feto.
  • Además, desde el momento en que se entra al agua se comienzan a quemar calorías. La temperatura de las albercas de entrenamiento está entre 30 y 31 grados, mientras que la corporal oscila entre 36 y 37. Al entrar a este tipo de albercas, el cuerpo humano pone a funcionar un mecanismo regulador de temperatura, lo que hace que haya un consumo de calorías.
  
Según Barbara B. Holstein, investigadora de la Internacional Childbirth Education Association (Asociación Internacional de Educación para el Parto), el aquafitness proporciona verdaderos beneficios a las mujeres gestantes, entre los cuales están:
  • Fortalecimiento de los músculos abdominales y de los muslos, lo cual es esencial en la segunda fase del parto (cuando el bebé pasa por el canal de parto).
  • Aumento en la capacidad respiratoria, lo que permite oxigenar mejor al bebé.
  • Control en el aumento excesivo de peso.   
  • Mejoría en la circulación sanguínea y reducción en la aparición de várices y hemorroides.
  • Reducción en la tensión muscular debido a la temperatura templada del agua, la cual también produce un efecto relajante.
  • Desarrollo de técnicas de respiración y relajación.
  • Es una forma divertida de ejercitarse, pues generalmente las rutinas se realizan en grupo.
  • Es un ejercicio de bajo impacto.
  • Involucra un efecto de masaje.
  • El agua es refrescante y su sonido relajante.

  
Si todavía tienes dudas...
La práctica de ciertos movimientos acuáticos durante las últimas semanas de embarazo pueden ayudar a que el bebé adquiera la posición adecuada para el nacimiento.
  
El único requisito para practicar este ejercicio es que no le temas al agua, pues no es necesario que sepas nadar. Los cinturones de flotación pueden ayudar a que mantengas el equilibrio y una postura recta.
  
Recuerda que ante la más mínima molestia debes de suspender los ejercicios y consultar a tu ginecólogo.
  
No olvides que cada mujer es distinta, por lo que tu médico es quien tiene la última palabra sobre si es conveniente que realices este tipo de ejercicio durante tu embarazo.
 
 
 
 

viernes, 30 de diciembre de 2011

Entrenamiento y embarazo

A pesar de los temores que genera a la madre hoy sabemos que las mujeres embarazadas pueden y deben hacer ejercicio, incluso conocemos casos de mujeres deportistas que se han mantenido en competición durante parte del embarazo y obviamente entrenando activamente. El ejercicio físico es recomendado por los especialistas, si bien aquellos factores que puedan poner en peligro al bebé o a la madre deben ser eliminados del programa de entrenamiento y sustituidos por otros mas adecuados para las mujeres en ese estado.

Las mujeres que realizan deporte o actividad física de manera habitual, están en condiciones para continuar sus programas de entrenamiento, eso sí, con las adaptaciones adecuadas.

Las mujeres sedentarias, al no tener experiencia previa en entrenamientos y al no encontrarse en un buen nivel de condición física deberán comenzar de manera progresiva y con ejercicios y tareas de baja intensidad, como caminar y nadar (si se tiene un buen dominio de la técnica) También las clases de Pilates, Fitball y Aqua pueden ser muy útiles.

El ejercicio físico mejora la condición cardiovascular y muscular, mejora la tensión arterial, disminuye los problemas digestivos y sobre todo evita el sobrepeso.

También es una ayuda para el parto, ya que los músculos trabajados y fortalecidos empujan con mayor eficacia, en parte también por el mayor control adquirido sobre ellos.

Los ejercicios de fortalecimiento muscular, de movilidad articular y de flexibilidad de toda la zona media son de vital importancia no solo durante el parto sino también durante el embarazo ya que el peso extra durante el embarazo, es soportado por los músculos abdominales y paravertebrales. Ayuda a mejorar la postura y aliviar molestias como tensión en la espalda y calambres en las piernas.

ALGUNOS CONSEJOS PRACTICOS

  • Consultar al médico por si hubiera alguna contraindicación.
  • Ponerse en manos de un especialista que diseñe el programa de trabajo.
  • Realizar los ejercicios de forma relajada y en posiciones que no generen un esfuerzo. Evitar los movimientos bruscos y de alto impacto.
  • No hacer ejercicios intensos durante mas de 15 min.
  • Ejercitarse regularmente.
  • Respetar estrictamente las partes del entrenamiento: calentamiento, parte principal y vuelta a la calma.
  • En la parte principal mantener la frecuencia cardíaca de trabajo sin sobrepasar el 70% de la frecuencia cardíaca máxima (220-edad).
  • Cuidad la alimentación ingiriendo las suficientes calorías como para aportar energía para el ejercicio.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.

Fuente: Carlos Bernardos, Director Técnico, Ingesport Health and Spa Consulting