viernes, 11 de enero de 2013
Los ejercicios aeróbicos acuáticos ayudan a reducir el dolor en el parto
viernes, 24 de agosto de 2012
Los mejores ejercicios físicos para el embarazo
- Caminar: Es una de las mejores actividades cardiovasculares para las mujeres embarazadas, y te mantiene en forma sin castigar las rodillas y tobillos. Otra ventaja es que se puede hacer en cualquier lugar, no requiere ningún equipo especial aparte de un buen par de zapatos, y es una forma de ejercicio segura durante los nueve meses de espera.
- Nadar: Los médicos y entrenadores físicos consideran la natación el mejor ejercicio para las embarazadas y también el más seguro. La natación es ideal porque trabaja los músculos de las piernas y brazos, ofrece beneficios cardiovasculares, y permite que la embarazada se sienta ligera en el agua a pesar de su aumento de peso.
- Ejercicios aeróbicos de bajo impacto: Una de las ventajas de inscribirte en una clase de ejercicio aeróbico es que te dedicarás al ejercicio en un horario específico y consistente. Además, si te inscribes en una clase especial para embarazadas disfrutarás la compañía de otras mujeres encinta, y tendrás la seguridad de que todos los movimientos son sanos para ti y para tu bebé.
- Bailar: Puedes hacer ejercicio beneficioso para el corazón bailando al ritmo de tu música favorita en tu propia sala, siguiendo la coreografía de un DVD o inscribiéndote en una clase de baile. Lo único que debes evitar son los saltos y las piruetas.
- Yoga: Los ejercicios de yoga pueden ayudarte a fortalecer los músculos y mantenerte flexible, con la ventaja de que no ejercen nada o casi nada de impacto sobre las articulaciones. Sin embargo, si quieres trabajar también el corazón, tendrás que añadirle dos o tres días de caminatas o natación a tu programa semanal de ejercicios de yoga.
- Estiramiento: El estiramiento es fantástico para mantener la elasticidad, relajar los músculos y prevenir lesiones. La mejor forma de acabar tu actividad cardiovascular es realizando algunos ejercicios de estiramiento.
- Ejercicios con pesas: Si antes de quedar encinta ya hacías ejercicios con pesas no hay razón para dejar de hacerlo, aunque a la mayoría de las mujeres se les aconseja que levanten menos peso (para compensarlo, puedes aumentar las repeticiones y seguir obteniendo buenos resultados). Si tomas las precauciones necesarias y cuidas la técnica, haciendo movimientos lentos y controlados, los ejercicios con pesas serán una manera excelente de tonificar y fortalecer los músculos.
viernes, 20 de julio de 2012
Correr en el embarazo, ¡Sí puedes!
- Si eres ya una corredora con al menos un año de entrenamiento en tus zapatillas, puedes seguir corriendo durante el embarazo, simplemente escucha a tu cuerpo y adáptate a los cambios.
- Sal a correr sólo los días en que te apetezca, y si tienes un mal día, empieza andando y no corras si ves que no te encuentras bien, simplemente anda para mantenerte en forma y verás como te vas encontrando mejor.
- Intercala la carrera con otros deportes, la natación y actividades acuáticas son muy recomendables, también puedes hacer aqua-running, intenta correr en el agua con un cinturón que te permite flotar o un 'churro' en la parte honda de la piscina
- Primer trimestre: No es el momento para empezar a correr, pero si puedes andar durante todo el embarazo. Comienza despacio, caminando durante 30 minutos, 2-3 veces a la semana, intercala un día de descanso hasta que puedas andar o todos los días media hora, o 3-4 días llegar a una hora a ritmo rápido.
- Segundo trimestre: Comienza a aumentar la intensidad al caminar. Empieza con 10 minutos de calentamiento para pasar a caminar vigorosamente durante 10 minutos, luego baja el ritmo 10 minutos y vuelve a caminar rápido acompañándote del movimiento de los brazos durante otros 10 minutos. Baja el ritmo y sigue andando hasta completar una hora, terminando lentamente los últimos 5 minutos.
- Tercer trimestre: A pesar de la barriga, puedes caminar por lo menos 30 minutos. Si no has dejado de andar durante el embarazo, te habrás ido adaptando al cambio de peso y de centro de gravedad, por lo que no tendrás problemas para andar a buen ritmo todas las semanas.
- Primer trimestre: Puedes seguir haciendo la misma rutina, unos 20-25 km, saliendo 3-4 veces a la semana, intercalando un día de descanso entre ellos. Corre a tu ritmo, sin cambios de ritmo y evitando las horas de máximo calor.
- Segundo trimestre: Si todo ha ido bien en el primer trimestre, te sientes bien y te apetece correr, puedes continuar al mismo ritmo. Procura ir por lugares planos.
- Tercer trimestre: Continúa la rutina mientras estés cómoda, habla mientras corres para comprobar que llevas un ritmo suave. Disminuye la distancia si has bajado mucho el ritmo, o camina y vete intercalando según cada día.
- Primer trimestre: Puedes seguir con tu rutina de carrera siempre que no hagas intensidad, series, cambios de ritmo, etc. Puedes participar en carreras siempre que sepas que vas a poder correr tranquila, sin empujones y a un ritmo suave. No te piques ni compitas.
- Segundo trimestre: Puede correr a ritmo suave hasta 5 días a la semana. Intercala días de aqua-running o natación, si ves que echas de menos más intensidad o al revés, te cuesta recuperarte.
- Tercer trimestre: Seguramente te sientas torpe y pesada con la barriga creciendo por momentos, pero no tienes porque dejar de correr si te apetece, te ayudará a controlar el peso, comer mejor, las piernas se hincharán menos y puedes sentirte más ágil y con mejor humor. Ya sabes que siempre puedes andar cuando no te sientas con fuerzas o ir a la piscina para recuperarte mejor, especialmente los días de calor.
Fuente: http://www.sportlife.es/Correr-embarazo--Si-puedes
viernes, 11 de mayo de 2012
Las madres con enfermedad cardiaca son más propensas a dar a luz a niñas
viernes, 27 de abril de 2012
El Salmón durante el embarazo
viernes, 30 de diciembre de 2011
Entrenamiento y embarazo

A pesar de los temores que genera a la madre hoy sabemos que las mujeres embarazadas pueden y deben hacer ejercicio, incluso conocemos casos de mujeres deportistas que se han mantenido en competición durante parte del embarazo y obviamente entrenando activamente. El ejercicio físico es recomendado por los especialistas, si bien aquellos factores que puedan poner en peligro al bebé o a la madre deben ser eliminados del programa de entrenamiento y sustituidos por otros mas adecuados para las mujeres en ese estado.
Las mujeres que realizan deporte o actividad física de manera habitual, están en condiciones para continuar sus programas de entrenamiento, eso sí, con las adaptaciones adecuadas.
Las mujeres sedentarias, al no tener experiencia previa en entrenamientos y al no encontrarse en un buen nivel de condición física deberán comenzar de manera progresiva y con ejercicios y tareas de baja intensidad, como caminar y nadar (si se tiene un buen dominio de la técnica) También las clases de Pilates, Fitball y Aqua pueden ser muy útiles.
El ejercicio físico mejora la condición cardiovascular y muscular, mejora la tensión arterial, disminuye los problemas digestivos y sobre todo evita el sobrepeso.
También es una ayuda para el parto, ya que los músculos trabajados y fortalecidos empujan con mayor eficacia, en parte también por el mayor control adquirido sobre ellos.
Los ejercicios de fortalecimiento muscular, de movilidad articular y de flexibilidad de toda la zona media son de vital importancia no solo durante el parto sino también durante el embarazo ya que el peso extra durante el embarazo, es soportado por los músculos abdominales y paravertebrales. Ayuda a mejorar la postura y aliviar molestias como tensión en la espalda y calambres en las piernas.
ALGUNOS CONSEJOS PRACTICOS
- Consultar al médico por si hubiera alguna contraindicación.
- Ponerse en manos de un especialista que diseñe el programa de trabajo.
- Realizar los ejercicios de forma relajada y en posiciones que no generen un esfuerzo. Evitar los movimientos bruscos y de alto impacto.
- No hacer ejercicios intensos durante mas de 15 min.
- Ejercitarse regularmente.
- Respetar estrictamente las partes del entrenamiento: calentamiento, parte principal y vuelta a la calma.
- En la parte principal mantener la frecuencia cardíaca de trabajo sin sobrepasar el 70% de la frecuencia cardíaca máxima (220-edad).
- Cuidad la alimentación ingiriendo las suficientes calorías como para aportar energía para el ejercicio.
- Evitar los cambios bruscos de temperatura.
Fuente:




